Consejos para frustrar un secuestro

Los secuestros se producen en todo el mundo y por todo tipo de razones. Estos involucran miembros de la familia, agresores sexuales e investigadores de rescate. No hay secuestro típico.

A medida más personas que viajan por todo el mundo, el consejo citado frecuentemente de siempre luchar con tu posible secuestrador, requiere cierta reconsideración. Si bien en raras ocasiones es mejor cooperar, es posible que la situación requiera de un escape inmediato y para eso necesitas pensar rápido y actuar con decisión. Estudiar a tu secuestrador y mantenerte bien consciente de tus alrededores puede salvar tu vida.

Sugerencias ante un secuestro

  • Evita que te inmovilicen. Una vez que te inmovilicen con esposas, cinta o cuerda, por ejemplo, habrá pocas posibilidades de escapar. Debes actuar rápidamente para evitar que te inmovilicen. Si vas a luchar o huir, hazlo de inmediato. Es posible que no tengas una segunda oportunidad.
  • Concéntrate deliberadamente en la cara del agresor si lleva un arma. La mayoría de personas mantienen sus ojos en el arma y son incapaces de describir la cara del agresor después a la policía.
  • Si tienes la sensación de que alguien te está siguiendo pero sientes una amenaza, date la vuelta y míralo. De esta manera, él sabrá que has visto su cara (asumiendo que no esté usando una máscara). Recuerda que cualquier persona que te siga es posiblemente una amenaza.
  • Lo más importante que debes hacer si alguien trata de obligarte a subir a un vehículo es luchar a toda costa. Si el agresor es capaz de meterte, tus posibilidades de escape o sobrevivir se reducen drásticamente. Usa tus brazos y piernas para empujarte de la puerta del vehículo si alguien trata de meterte. Si es posible, trata de mantener tu cabeza fuera y por encima del vehículo y gritar. Esto hace que sea más difícil meterte y podría alertar a los transeúntes de que algo anda mal. Si te obligan a subirte a un vehículo, trata de atascar algo en el cilindro de encendido antes de que el secuestrador introduzca la llave o saca la llave de encendido y tírala por la ventana. Un botón de tu ropa, un pedazo de metal, un palo o la goma de mascar en tu boca puede prevenir con eficacia que el secuestrador reinserte la llave y arranque el vehículo. Si nada funciona, pon la mitad de la llave en el interruptor y dóblala o rómpela.
  • Si te agarra por los brazos, cruza sus brazos y gira o aplica tanta presión hacia abajo como sea posible.
  • Si estás en una región en donde el idioma predominante no es el tuyo, asegúrate de aprender frases clave en el idioma local que puedan ayudarte en tu fuga o intento de evasión (por ejemplo, las expresiones citadas en otra parte de esta página). Las personas son más comprensivas con quienes tienen una conexión. Si no te entienden, ¡No te podrán ayudar!
  • Si estás en una cajuela, trata de escapar. Si no puedes salir, arranca o patea el panel que conduce a las luces de freno y luego bota las luces. A continuación, puedes sacar tu brazo y alertar a los automovilistas que te encuentras dentro. Si no puedes botar las luces, por lo menos desconecta los cables para que la policía tenga más posibilidades de detener el auto. Asimismo, grita pidiendo ayuda y libra la tapa de la cajuela cuando el vehículo se detenga o se desplace lentamente. Muchos autos nuevos también vienen con una palanca de apertura del baúl de emergencia. Si el secuestrador no la ha desactivado, puedes tirar de la palanca para abrir la baúl.
  • Si te sujetan de los brazos, patea hacia atrás en repetidas ocasiones (como un caballo) y apunta a la ingle, la rodilla o a la pantorrilla.
  • Incluso si el atacante tiene un arma, debes pensar seriamente en correr. En los secuestros motivados por el rescate o la agresión sexual, el secuestrador no te quiere muerto, al menos no antes de que haya sido capaz de retirarte de la ubicación inicial. El posible secuestrador no puede dispararte en lo absoluto, especialmente si hay otras personas muy cerca (e incluso si lo hace, si puedes poner un poco de distancia entre tú y él, las posibilidades de que golpee a un objetivo en movimiento no son muy buenas a menos que sea un tirador entrenado). La probabilidad de que te cause algún daño serio y continúe con el secuestro es aún menor. Corre en zigzag. Esto hace que sea difícil para tu agresor dispararte a diferencia de correr en línea recta.
  • Tira cabezazos para golpear su cara o cabeza.
  • Morder a alguien es una opción viable si te están secuestrando.

Fuente: WikiHow.com

Comparte en tus redes
Comparte en tus redes